lunes, 24 de enero de 2011

Talla S

Despierta, titubeante, dudando entre la consciencia propia de una larga noche, oía el silbar de la cafetera, continua, cada vez más alta, que la iba espabilando por medio del olfato, más que por su matutino cantar.
El olor a café ahogaba (o despertaba), el hedor encerrado en la habitación. Todavía quedaba la colonia en la camisa del suelo y el sexo en las sábanas arrugadas. Había dormido tres horas, el sol la dislumbraba, y lo único que rompia el monotóno tono de la cafetera, eran armarios que se abrian, cubiertos que se sacaban, cajones que se cerraban, y pasos sigilosos, demasiado sigilosos.
Después de incorporarse y percatarse de la resaca que tienía, recogió la camisa del suelo. Era azul con rayitas blancas, demasiada pequeña para sus pechos. La olió y le recordó al café y al sexo y a los pasos sigilosos. No recordaba tener ninguna así, pero le dio igual, se la puso.
Sonó la puerta, de repente. Los pasos sigilosos se convirtieron en imperceptibles. Los cubiertos dormían en el cajón, los armarios rezaban en pura armonía con sus puertas, la cafetera no silbaba, y ella, ella estaba de pie, en la habitación, con una camisa dos tallas menos de lo común, y un olor familiar.

lunes, 10 de enero de 2011

Trivial

Sabía que no era la mujer de su vida de la misma forma que ya la conocía. Aún así, quería hacerle creer en cierto modo que sí. No quería llamarlo crueldad, era un juego de autoestima en el que los polvos eran los quesitos del trivial. Los había deportivos, históricos, naturales e incluso de ciencia ficción.
Pero para ello había que ser más listo que el contrincante, en ese caso: ella. Responder a las preguntas correctamente así como tener suerte con el dado.

Es el principio de una partida de amor en la que antes de nada hay que decidir de qué color eres, y lo más importante, quién empieza.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Cheese...

Tenía 24 años, le gustaba caminar pisando las hojas mojadas de los lluviosos meses de octubre y noviembre, confiar en los demás más que en sus tacones, mezclar zumo de limón con mahonesa, las setas venenosas, y le aterraba el hecho de no haber fumado marihuana a su edad.

Él era más mayor, tenia 21 años, odiaba caminar salvo en las calles impares donde el par era un valor seguro, mezclar el zumo de limón con ron y llamarlo mojito, las setas comunes con salsa de soja y algo picante, y adoraba el hecho de sólo haber probado la marihuana a su edad.





martes, 26 de octubre de 2010

Nivea

Consiguió invitarla a dormir al colchón que tenía tirado en el suelo de lo que era su habitación. Cocinaron de él y bebieron de ella. Rieron un poco de los dos hasta que algo de cerveza ensución el no muy limpio parqué.
Era hora de irse a dormir. Primero al baño, algo de pasta de dientes para ella, un cepillo gastado para él, aliento fresco para ambos. Requetepeinados.
Sábanas que guardan el secreto y pocas posibilidades de (re)conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, despues de ducharse y secarse con la misma toalla, ella usó su desodorante roll 'n' de Nivea.


Ahora viven juntos en un loft sin somiers.

martes, 5 de octubre de 2010

Café Pineska

It would be one of the best places i've ever been. It's diferent like others.
Maybe one of the best things they have it's not the coffe, or the tea, or the music.
Perhaps the best thing they have is her curiosity, and their wifi, because if they used it and mix with her curiosity and arrive until this place, it woult be the begining of a... i don't know if a good or a bad, but the begining of a story anyway.

Miło Pana poznać. Nazywam się Alex

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hamburguesas milagrosas

Tercer día en la ciudad de las narices pequeñas y los panfletos odiados. Se camina saltando para evitar los constantes charcos fruto de una única pero frecuete línea de metro.
Edificios con tétricos cuartos reservados a la basura del vecindario, como opción a los habituales contenedores callejeros.
Ciudad amplia, no gran ciudad (at the moment).
Cafes más caros incluso que en España, reposteria casera a precio irrisorio, cerveza más barata que el agua, y atentos al pedirla, que por estos lares, frecuenta el agua con burbujas.
Los cuervos acabaron con las palomas, los autobuses no entienden de suavidad al conducir, y los polacos no están hechos para las polacas. Fuerza bruta contra brutal fortaleza.

lunes, 21 de junio de 2010

domingo, 23 de mayo de 2010

Acto II


Escuchad atentamente y confiad en lo que os voy a contar. Como os he dicho antes no me gusta llamarlo truco de magia. Prefiero decirlo truco de felicidad.
Esta forma de llamarlo empezó hace 17 años y unos pocos días. Era un catorce de abril de un año más, y era mi cumpleaños. En mi familia acostumbrábamos a celebrarlo con una tarta cada año repleta de velas muy muy grandes. Aquel día eran doce las que adornaban mi tarta, y recuerdo perfectamente las palabras que como todos los años, me decían mis padres antes de soplar las velas: 'anda hijo, pide un deseo y sopla las velas con la fuerza justa para que el humo desaparezca sin dejar huella. Si lo consigues, será porque realmente lo deseas, y como por arte de magia, tu deseo se cumplirá tarde o temprano'.

Y así fue, me vi cumpliendo mi decimosegundo cumpleaños, pidiendo como cada año el mismo deseo, y asombrándome una vez más de cómo se apagaban esas luces fruto de una increible sensación de felicidad.

martes, 18 de mayo de 2010

Acto I


Atención. Os presento uno de los trucos más espectaculares ráramente vistos en los más prestigiosos festivales internacionales de... felicidad, yo prefiero llamarlo felicidad. La palabra magia es para los que la buscan como medio de evasión, de engaño..., pienso que aquellos que la utilizan como tal son pobres infelices que necesitan algo diferente a los demás en sus vidas para sentirse infelizmente felices.
Bien, no nos enrollemos. Como os estaba diciendo, lo que está apunto de acontecer me atrevería a decir que es algo único. Algo que nunca se ha conseguido.
Los 'felices artilugios' que utilizaré son muy simples: mis palabras.
¡Pero!, amigos, sin vosotros no podría llevar a cabo este truco, así que prestar mucha atención.

Empezaré explicando vuestra parte. Lo que tenéis que hacer es muy sencillo. Escuchar...

martes, 4 de mayo de 2010

Guitarra en mano

Siento haberte hecho venir
no te merecías ese paseo
pero cuando te explique el porqué
no me tendrás como a ese cabronazo.

Empezó todo aquel domingo
cuando me cogías de la mano
me invadías por dentro
como si fuera un niño, enamorado
me solté, asustado.

Lo siento, todavía hoy (te extraño)
no te merecías aquel gesto
yo tampoco, era pequeño
por eso hoy te he hecho venir,
te necesito.

Te tiendo la mano
como aquel domingo
pero hoy te aseguro, cariño
que ya no me suelto
ya no me suelto.